Poema para una hermana

Tener una hermanita es una bendición, al igual que tener una hermana mayor. Pero la hermana menor es la que más se protege, por ser la más pequeña de la casa. Y se siente muy bien cuidar y proteger a un ser querido.

Incluso la ciencia a demostrado que tener hermanos menores te da muchos beneficios. Los hermanos  han venido adornar nuestra vida de amor, y aparte no es lo mismo convivir con nuestros padres en calidad de hijos únicos, que convivir con hermanos.

Cuando tienes hermanos, no te siente solo, los hermanos traen alegría, y son la mejor compañía en las buenas y no tan buenas. Tener una hermana es la mejor compañía que existe. Es por tal motivo que hoy te traemos un poema para una hermana.

Poema para mi hermanita

Querida hermana, te dedico estas palabras, llenas de amor por llenar mi vida de alegría. Es una bendición tenerte de hermana, porque a tu lado he aprendido mucho de la vida, porque hemos visto la vida con diferentes ojos y desde el mismo lugar, y me sigo preguntando cómo siendo la más pequeña de la casa, me has enseñado tanto.

Dice un dicho, que tener una hermana, es tener una amiga de la cual nunca podrás separarte. Yo no te buscaba, pero llegaste a mi vida como un regalo, ahora de ti, nunca quiero separarme. Te espere desde que me entere de tu existencia, y desde que naciste, tenerte en mi vida ha sido el mejor recuerdo de inocencia y fragilidad.

Gracias hermana, por perdonarme cuando yo estaba equivocada. En ocasiones quisiera volver en el tiempo, para reparar todas las cosas que te causaron dolor.

Como hermana mayor, tengo la responsabilidad de cuidarte, y como tu antecesora, no ha sido un trabajo fácil, pero es un deber que hago con amor y dedicación. No sabes lo mucho que agradezco saber que eres parte de mí, que compartimos el mismo vientre, que eres sangre de mi sangre, y que eres mi hermana menor.

Nada me hace más feliz que escuchar como hablas de tu sueños y cómo vas detrás de ellos. Querida hermana, amo la forma en que me amas, valoro lo solidaria que eres conmigo, te amo por ser tan fajadora, y por ser la mejor hermana que el Señor me ha dado.

Querida hermana deseo que sigas llena de luz y que nunca te apagues. Que el Señor te siga bendiciendo, y te de la fuerza para seguir luchando por las cosas que te hacen feliz y te llenan de vida.

En esta carta quiero decirte que mi misión como hermana mayor es cuidarte aunque seas una mujer mayor, casada y con hijos, acepto cuidarte por el resto de mi vida, mientas así lo quieras. Recuerda que yo estoy ahí para apoyarte en cada paso que des… y que siempre puedes contar con tu hermana mayor.

Con amor,

Tú hermana mayor.

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