abril 4, 2020 Por Admin 0

Nuestros padres envejecen ¿cómo los cuidamos?

No todos los hijos tienen la oportunidad de cuidar de sus padres cuando están viejitos. Pero los hijos que si los tienen vivos; Tienen la dicha de poder cuidar de ellos y devolverle todo el amor y cuidado que ellos le ofrecieron cuando eran pequeños.

Cuidar de quien alguna vez cuido de nosotros es el mayor de los honores. Es un honor y una bendición cuidar de sus padres y abuelos. Es por tal motivo que dedicamos este bello mensaje a quienes lo han dado todo por nosotros y que somos su razón de vivir.

Cuidemos a nuestros padres y abuelos, pues son personas maravillosas. Ámenlos, respétenlos cuídenlos, porqué cuando les falten, te hará falta que te digan: “Te amo hijo”. Se lo digo por experiencia, porque yo no tengo los a míos y no se imaginan cuanta falta me hacen.

Definitivamente cuidar de nuestros padres y nuestros abuelitos es un orgullo, y más aún cuando ellos cuidaron de nosotros con mucha paciencia y amor. La alegría interior que te da atenderlos y verles la carita de amor que te ponen es el mejor regalo que les podemos dar y que ellos nos dan.

“Ellos cuidaron de nosotros cuando éramos niños, así que ahora nos toca a nosotros cuidar de ellos.”

Cómo debemos de cuidar a nuestros padres cuando son mayores

Para muchos hijos cuidar de sus padres es una bendición, pero para otros hijos es una obligación y simplemente lo hacen para no tener ese sentimiento de culpa de que no cuidaron de ellos. No lo hacen por amor a ellos, si no para saldar la deuda pendiente que tienen con ellos. Y existen otros hijos que ni siquiera cuidan de sus padres, que ni si quiera vale la pena mencionarlos.

Cuidar de nuestros padres y abuelos no es una tarea sencilla, pero tampoco fue sencilla para ellos cuidar de nosotros, porque donde existe amor todo es posible.

Lo primero que tenemos que tener claro a la hora de asumir la responsabilidad de nuestros padres, es no hacerlo por obligación, pues he escuchado a muchos hijos decir: “No me queda otra después de todo lo que hicieron por mí”.

Si vas a cuidar a tus padres hazlo porque lo amas, porque si lo cuidas por obligación no lo harás feliz, porque ellos se sienten bien cuando los cuidas con amor y no porque están obligado hacerlo.

ACOMPÁÑALO EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES

Para un adulto independiente suele ser difícil aceptar que ya no podrá valerse por si mismo, pues algunas cosas cambian cuando entras a la tercera edad, pues ya no tienen la misma fortaleza que antes tenían. Cosas tan simples como ir al baño, bañarse por si solo, poder sostener una cuchara o cambiarse de ropa, suele convertirse en un reto y en algo frustrante.

Para todo ser humano es duro saber que nada volverá hacer como antes y que obligatoria mente necesitas de alguien para poder hacer sus necesidades básica. En esos momentos como hijos debemos de ponernos en sus zapatos y acompañarlo en esos momentos tan difíciles.

DALE MOTIVOS PARA VIVIR

Por más mermadas que se vean las capacidades de nuestros padres, no es motivo para que ellos dejen de vivir, al contrario, la tercera edad debe verse como la etapa donde ellos descosechan todo lo sembrado durante toda su vida.

Como buenos hijos deberíamos ser condescendientes con ellos y respetar sus deseos y no limitar sus deseos de vivir por que son mayores. Hagamos actividades recreativas y compartamos con nuestros padres para incentivar sus ganas de vivir y seguir luchando.

NO TE DESANIME NI TE PONGA TRISTE

Para todo hijo es duro ver postrado en una cama a sus padres, y es inevitable que no nos pongamos triste, al ver que la vida se le marchita. Ver como tus padres o abuelos van perdiendo la memoria o ver como su cuerpo con el pasar de los días va perdiendo fuerza, provoca una gran tristeza en el corazón.

Es importante que trate de no llorar frente a ellos, y que no se den cuenta de tu tristeza. Pues no existe un mayor dolor para un padre o una madre que ver a su hijo sufrir por verla en esas condiciones. Así que alégrate cuando la tengas a tu lado y disfruta los momentos que aún te quedan por vivir con ellos.