La importancia de “SALUDAR”

La primera muestras de educación que nos enseñaron nuestros padres es saludar y sobre todo que ese saludo venga acompañado de una bella sonrisa.

Recuerdo cuando era niña y visitaba a mis abuelos me gustaba saludarlos con un gran beso y un fuerte abrazo. Mis Padre siempre me inculcaron que saludar es señal de amor y respecto. Ser educado es una gran satisfacción, donde el saludo es la primera muestra de cortesía que ofrecemos cuando llegamos a un lugar o conocemos a alguien.

El saludo tiene un gran valor simbólico, porque dependiendo de cómo lo expresemos será entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o un gesto de cortesía y buena costumbres.

Hoy en día esa buena costumbre se ha perdido, y tú y yo tenemos la tarea de rescatar los buenos modales. Me entristece cuando veo algunos “profesionales” que no saluda, que no dicen “gracias” ni “por favor”, al parecer la materia de los buenos modales la reprobaron, porque no se ve muy bien que un profesional se comporte de esa manera.

La Historia de la “Belleza del Saludo”

En la ciudad de Texas un hombre llamado Juan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día cuando acababa de concluir su jornada laboral, fue a inspeccionar uno de los refrigeradores, pero cuando entro al refrigerador la puerta del refrigerador se cerró, dejando atrapado al pobre Juan.

Juan al borde de la desesperación comenzó a gritar y patear la puerta para ver si alguien escuchabas sus llantos, pero lamentablemente nadie lo puedo escuchar porque las mayoría de los trabajadores habían partidos a sus hogares.

Pasaron 5 horas y Juan dentro de ese congelador, parecía que este sería el fin de la vida de Juan, pero en el último alguien abrió la puerta. ¡Era el guardia de seguridad! Que rápidamente lo rescato de su agonía.

En una entrevista que le realizaron a guardia se seguridad, le preguntaron, “Como fue que se lo ocurrió abrir la puerta del refrigerador?”, Cuando esta labor no era parte de su rutina diaria.

El guardia de Seguridad contesto: “Sabe Joven, Tengo más de 40 años laborando en esta empresa y ciento de trabajadores entran y salen, pero el Señor Juan es el único que me saludo en la mañana y el único que se despide de mí en las tardes, para el resto de los trabajadores soy invisible”

“Hoy como cada día no falto el cordial saludo de Sr. Juan, pero nunca escuche hasta mañana Sr. Pedro. Cada día espero con ansia ese “hola Sr. Pedro” y ese “Hasta mañana Sr. Pedro”, para el Sr. Juan yo soy alguien, él no me ve como un simple guardia de seguridad, por eso me preocupe al no escuchar su despedida.

Por esta razón entre a inspeccionar, lo busque y lo encontré”

Se humilde y ama a tu prójimo, todos somos especiales, desde tu jefe hasta el guardia de Seguridad. Valora y aprecia la belleza de un saludo. Nunca dejes de ofrecer un cordial saludo a la gente que te rodea. No solo hablara bien de ti, sino que puedes cambiar el día y ofrecerle algo que ayude al otro.

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