marzo 6, 2020 Por Admin 0

Como enfrentar los problemas personales

Muchos de nosotros nos pasaron cosas dolorosas que no merecíamos, pero me enseñaron que éramos más fuertes de lo que creíamos. Después de tantos golpes y tantas caídas, uno aprende a valorarse y a levantarse, y aquí estamos, con más fuerza que antes, gracias al Señor.

Muchos de nosotros nos hacemos la misma pregunta, ¿porque me pasan estas cosas a mí? Cuando hemos dado todo por ese algo o esa persona. La verdad es, que la vida está llena de retos y desafíos y desilusiones, y todos en algún momento vamos a salir lastimados. La diferencia radica, en poder salir adelante a pesar de las desilusiones.

Después de tener tantos golpes en la vida he aprendido a valorar lo poco que tengo y vivo agradecida con el Señor. Porque a pesar de tantas amarguras, seguimos de pie y dando batalla a nuestra tristeza.

Cuanta admiración tengo cuando veo personas que a pesar de las caídas, fracaso y decepciones siguen con la cara en alto.

La vida es un reto y hay que ganarle la batalla. Y de allí aprendemos a defendernos cuando nos sentimos atacados. Así que te invito a que haga de cada tropiezo una decisión valiente, levántate con fuerza e ímpetu para que logres vencer tus propios obstáculos; y, los que encuentres en el camino, recuerda que en la gracia y en el poder del Señor  todo se logra superar.

La vida es hermosa y no dejemos de disfrutarla, y que mejor manera que dándole una sonrisa a los problemas.

¿Cómo superar los problemas?

El científico Albert Einstein nos enseñó: “que no podemos resolver un problema pensando de la misma manera que cuando los creamos”. Por lo tanto, es esencial que cambiemos nuestra mentalidad, pues nuestras malas decisiones son las culpables de nuestra tristeza.

Si de verdad quiere salir adelante, debes afrontar tus problemas sin miedos. Y es allí cuando comienza a hacerte más fuerte, pues el primer paso para solucionar los problemas es dando la cara.

Los problemas son inevitables y muchas personas se doblegan ante la adversidad. Muchos hemos pasado por situaciones dolorosas, que ni siquiera merecíamos, pero  la única forma de lidiar con ellos es afrontándolos.