¿Como dejar de preocuparse?

“No hay peor estrés y enfermedad que preocuparse, es como si te estuviera maltratando a ti mismo y te hicieras sufrir dos veces”. Esto es lo que sucede cuando nos preocupamos de más o cuando nos preocupamos por cosas que aún no han pasado. En pocas palabras, nos imaginamos cosas que no son.

Una vez en la vida, todos pasamos por un momento de preocupación en la que no podemos quitárnoslos de la cabeza, por mucho que nos esforcemos.

Sufrimos, nos angustiamos, nos ponemos triste y llegamos al punto de sentir tanto estrés que nuestro cuerpo se queda sin energía de tanto pensar en lo que nos preocupa.

Una de las mayores preocupaciones es la vejez, saber que el tiempo pasa y poco a poco nos vamos volviendo mas viejas o viejos. Que nuestra piel con el tiempo se arrugara, que no sera la misma de cuando teniamos 15 años.

Tenemos miedo a quedarnos sola, a que en la vejez no tengamos a nadie quien nos acompañe, a que nadie nos tenga en cuenta, a que nadie se preocupe por nosotros. Tenemos miedo a sufrir de alguna enfermedad, nos preocupamos por sentirnos sola.

¿Cómo nos sentimos cuando estamos preocupados excesivamente?

Cuando estamos sumamente preocupados tenemos la incapacidad de estar en el presente “aquí y ahora”.

Tenemos un exceso de intranquilidad, no podemos quedarnos tranquilo en un sitio, tenemos que movernos de un lado para el otro.

Nuestro estado de ánimo no es el mejor, nos sentimos decaído.

Unos de los peores síntomas de estar excesivamente preocupado es la tristeza, sentimos que el mundo se nos viene encima, que ese problema que da vuelta a mi cabeza no tiene solución.

¿Cómo dejar de preocuparse?

Una forma de dejar de preocuparnos es respirar profundamente y alejar todo problema que nos rodea la cabeza, afloja cada problema y ten la confianza de que conseguirás superar cada obstáculo.

Derriba cada preocupación con una pregunta. ¿No me imaginare cosas que no son? ¿De qué me sirve preocuparme? ¿Qué gano con estar enojado con mis seres queridos? Estas preguntas nos hacen reflexionar y ver que no debemos de preocuparnos por cosas insignificante.

Para todo hay una solución, no te ahogues en un vaso de agua. Busca soluciones, busca nuevos caminos, oportunidades y crea un plan para reinventarte.

Reconcíliate con el sentido del humor. Aprende a reírte de todo, de tus errores, de tus preocupaciones y de todo aquello que no te deja estar en paz. Poner un poco de humor a tus preocupaciones te ayuda a liberar tensiones y temores escondidos.

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