febrero 17, 2020 Por Admin 1

4 Pasos para aprender a darte prioridad a ti misma

No es egoísmo amarse a uno mismo, cuidarse a sí mismo y hacer de tu felicidad una prioridad. Incluso en la biblia nos dice: ama a tu prójimo como a ti mismo, si no eres capaz de amarte, no puede regalar amor que no tienes.

A mi edad y en todas mis etapas pasadas Mi Prioridad fue, es y seguirá siendo servir al Señor. Pero ¿sabía usted que nadie puede amar al Señor, ni a nadie más, si no se ama a sí mismo? Esto significa honrarse a uno mismo como hijo del Señor, creado para tener comunión con Él.

“El amor propio tiene muy poco que ver con cómo te sientes con tu apariencia. Se trata de aceptar todo de ti mismo.”

Cómo darte prioridad a ti mismo

Con los ajetreos del día a día postergamos nuestros deseos e incluso le damos prioridad a los deseos de los demás. Y en muchas ocasiones esas personas no son agradecida, así que te aconsejo que ese tipo de personas que te tratan como una opción, no trate de darle prioridad, no le dé gusto a nadie y ahora date el gusto tú.   

Hacer de ti mismo una prioridad de vez en cuando no es egoísmo, es una necesidad. Ahora es el tiempo para Ti, de cuidarte, hacer lo que te gusta y de tomarte Tu tiempo, porque que ya te lo merecía.

1-No te culpes

Deja un lado la culpa, y dale prioridad a tu persona. Recuerda que para cambiar tu vida, primero necesitas cambiar tus prioridades.

2-Busca tiempo para ti

Te invito a enamórate de la persona que estás viendo frente al espejo. Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido. Saca tiempo para ti y pídete perdón por todas las veces que dejaste de ser feliz por alguien más.

3-Abrazas tus emociones y no te niegues a ti mismo la posibilidad de ser feliz.

Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas y que no te permiten ser feliz. Si alguien te quiere en su vida, hará un espacio para ti. Amarse a una misma, cuidarse a sí misma y hacer de tu felicidad una prioridad, es una obligación.

4-Complace tus deseos

Si toda tu vida has trabajo, y lo que ganas siempre se gasta en el hogar, en tus hijos, etc. De vez en cuando tienes que complacerte, tú te mereces una buena vida, tienes derecho a disfrutarla y a darte esos gusto que siempre te han gustados.